Los niños y el ahorro ¿Cuándo empezar?

Al igual que muchos otros hábitos, la educación financiera empieza desde el hogar. Así es, cuando enseñamos a los más pequeños de la casa la importancia del ahorro y su valor, estaremos garantizando que, a medida que vayan creciendo, hagan un uso responsable del mismo.

Si bien nunca es muy temprano para comenzar a ahorrar, debes tener en cuenta: la edad de tu hijo, ya que no podemos tratar igual a un niño de 3 años que a uno de 8, y también que existen una serie de recomendaciones genéricas para enseñarles el fundamento de la economía doméstica.

Para lograr este objetivo, ten en cuenta los siguientes consejos con los que podrás fomentar el ahorro y la educación financiera entre los más pequeños de la casa.

1. Dales a conocer el valor del dinero

Los niños tienden a pensar que el dinero es ilimitado así que es necesario que les expliques de dónde sale el dinero y del esfuerzo que tienen que hacer los padres diariamente para conseguirlo. No se trata de ser extremistas, pero sí de que sean conscientes de lo que cuesta ganarlo y lo rápido que se gasta cuando no planificamos bien nuestras finanzas.

Una buena forma para hacerlo es a través de juegos tradicionales como el Monopoly.

2. La importancia del ahorro

Cuéntale todas las ventajas que trae contar con una ‘reserva’ para momentos imprevistos, para afrontar nuestros proyectos personales o para tener una mejor calidad de vida en el futuro.  

3. Prepáralo para gestionar su propio dinero

Establece un pago mensual o semanal. Así aprenderán a organizar su economía, al igual que tienen que hacerlo los padres con su sueldo, con el que tienen que afrontar todos los gastos del hogar.

4. Enséñale a priorizar

¿Qué comprar y qué no? Los más pequeños deben aprender a tomar decisiones en este sentido. Saber administrar su dinero conociendo la diferencia entre lo que se necesita y lo prescindible. Solo así conseguirán gestionar mejor su dinero y que les dure hasta final de mes.

También intenta explicarles que cada elección implica seleccionar una cosa y descartar otra, para elegir de acuerdo con sus necesidades y preferencias.

5. Proponle metas

Ahorrar sin propósito, muchas veces, no funciona. Así que una buena forma de hacer que los niños lo hagan, es proponiéndole metas. Por ejemplo, comprar un juguete o un videojuego que quieren por medio de sus propios ahorros, les motivará a cada vez querer ahorrar más.

6. Dale ejemplo

Dar ejemplo es la mejor de las enseñanzas. Si tus niños ven que sus padres ahorran, serán capaces de incorporar ese hábito con mayor facilidad.

Nunca es demasiado pronto para empezar a ahorrar con Fincomercio, pues los niños y niñas cuentan con Fincoahorrito, programa con el cual podrán recibir grandes rendimientos y beneficios gracias a las excelentes tasas de interés.